Despistaje de cáncer mamario

  • Si es mujer, corre peligro de contraer cáncer del seno. De hecho, una de cada nueve mujeres llegará a padecer de este tipo de cáncer en algún momento de su vida. Pero lo que tal vez no sabe es que, con una detección temprana, el cáncer del seno puede ser curable en un 100%, si se descubre en las primeras etapas. Lo importante es recordar que es su cuerpo y que está en la capacidad de controlar lo que pasa en él.
  • El cáncer de senos puede desembocar en una mutilación, con todos los daños psicológicos que ello acarrea, o incluso en la muerte de la víctima, si no se detecta a tiempo. El cáncer de senos es la forma más frecuente de tumoración maligna en las mujeres peruanas, y el mayor responsable de muerte de las mujeres entre los 40 y 45 años.
  • Frecuentemente se están produciendo cambios en los senos, debido a trastornos hormonales relacionados con la menopausia, los embarazos, los periodos menstruales, el consumo de píldoras anticonceptivas, entre otros. Por ello es muy importante tener en cuenta que casi el 90% de las protuberancias y otros cambios en los senos puede detectarlos la propia mujer. A partir de esto se recomienda que ella misma se practique un autoexamen de los senos – a partir de los 18 años – una semana o 10 días después de la menstruación. La mujer que ha tenido la menopausia deberá examinarse la primera semana de cada mes. Este autocontrol deberá realizarlo rigurosamente y ante cualquier cambio o anormalidad tiene que consultar con su médico.
  • Lo primero que debe hacer es pararse frente al espejo. Con los brazos en los costados observar si en los senos hay alguna variación de forma, color, protuberancias, irritaciones, supuraciones u otras anormalidades. Debe colocar las manos detrás de la cabeza y repetir la observación.
  • Practica un examen cuando se duches. Coloque jabón en sus senos y la mano izquierda detrás de la cabeza, a continuación palpe el seno de ese mismo costado con la mano derecha (debe hacerlo con movimientos circulares que sigan la dirección de las manecillas de un reloj). Repita el examen en el otro seno.
  • Recuéstese en la cama y examine sus senos con las yemas de los dedos, comprimiéndolos suavemente sobre las costillas. Palpe cuidadosamente cada sección con movimientos circulares, determinando si existe alguna protuberancia o dureza. También presione el pezón entre el dedo pulgar y el índice, observando si produce alguna supuración o salida de líquido.
  • No olvide lo importante que es prevenir. Realice periódicamente este autoexamen y, ante cualquier duda o cambio en el estado de sus senos, consulte con su médico.
  • No es recomendable la mamografía en las mujeres menores de 40 años que no tengan ningún síntoma o signo. Entre los 20 y 40 años se recomienda el examen clínico y el autoexamen.