Punto Edu | Síndrome de Guillain-Barré en alerta sanitaria

El síndrome de Guillain-Barre es el epónimo de una afectación más o menos grave de la salud, cuya denominación recuerda el apellido de dos de los tres médicos franceses, quienes identificaron la patología  en 1859 con el nombre de parálisis ascendente aguda. Se trata de un problema médico, poco común, caracterizado por debilidad que empieza mayormente en las extremidades inferiores y “asciende” en pocos días hacia las zonas superiores, incluso llega, en los casos graves, a paralizar las extremidades superiores y los músculos respiratorios, además puede afectar el corazón y otros órganos internos. Asimismo, no son raros el “hormigueo” y molestias similares asociadas a la mencionada disminución de la fuerza muscular. Desde luego, la presunción del diagnóstico clínico inicial es relativamente sencilla, no así  el diagnóstico definitivo que se basa en el examen neurológico meticuloso y la realización, de cuando menos, dos exámenes auxiliares: la velocidad de conducción nerviosa y el examen bioquímico y citológico del líquido céfalo raquídeo.

La causa de los síntomas referidos se debe a las lesiones específicas de las células que forman la capa aislante, llamada mielina, que cubre la pared de los nervios periféricos, garantizando la conducción de los impulsos nerviosos. Como consecuencia cuanto más grave es la afectación de la mielina, las “órdenes” cerebrales, disminuidas o ausentes en los nervios motores, reducen o anulan la función muscular necesaria para los movimientos del cuerpo y también por el mismo mecanismo, merman las señales enviadas al cerebro por los nervios sensitivos. Lo investigado para saber la causa de la perdida de mielina en las personas afectadas, apoya la idea que se trata de un problema llamado autoinmunidad. Bien sabemos que las infecciones provocadas por algunos microrganismos que invaden el cuerpo humano, generan la respuesta inmediata de nuestro sistema inmunitario. Se trata de un maravilloso mecanismo de defensa biológico, constituido tanto por células especializadas para fagocitar (digerir) directamente al microrganismo invasor como por  sustancias llamadas anticuerpos, sintetizadas también por células sanguíneas y liberadas al plasma humano para sumarse a la eliminación de los gérmenes invasores. Lamentablemente, en los pacientes con Guillain-Barre la respuesta inmunitaria “falla” afectando tanto al agente infeccioso invasor como asimismo a las células que forman y mantienen la vaina de mielina de los nervios periféricos. Por tal motivo el actual nombre, más apropiado y descriptivo del Guillain-Barre, es polineuropatía desmielinizante inflamatoria aguda, y se incluye en el numeroso y variado grupo de enfermedades humanas, llamadas autoinmunes.

Afortunadamente, los síntomas del Guillain-Barre evolucionan hasta su desaparición, entre una y cuatro semanas de haberse iniciado, en 90% de los pacientes. No obstante pueden presentarse casos muy graves que requieren tratamientos y cuidados  especializados. Desde que no es posible saber, al inicio de los trastornos, cuál será la evolución ulterior, todos los pacientes deben ser tratados y mantenidos en observación rigurosa y las personas sanas sin excepción deben seguir las recomendaciones de Alerta Sanitaria señaladas en los documentos expedidos recientemente por  el  Ministerio de Salud y EsSalud.

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Por:

Dr. Luis Deza Bringas.

Médico Neurólogo del Servicio de Salud PUCP.

Fuente: Punto Edu.