Punto Edu | ¿Por qué las infecciones urinarias son tan comunes?

La infección del tracto urinaio (ITU) es una de las causas más frecuentes de consulta médica por las mujeres. En ellas, el riñón y vías urinarias (uréter, vejiga y uretra) son relativamente más susceptibles de ser colonizados por bacterias, por las diferencias anatómicas respecto a los hombres. Las posibilidades de desarrollar una ITU aumentan en la mujer sexualmente activa; sin ser una infección de transmisión sexual, esto se debe a la cercanía de la uretra al aparato reproductor femenino. Aumenta la posibilidad de tener ITU en el embarazo, posmenupausia, pesonasque no descargan todo el contenido de la vejiga (retención urinaria, por prolapsos, por ejemplo, o de forma voluntaria), diabéticos, personas con largo tiempo de postración, hiperplasia prostática en hombres, cálculos del tracto urinario o malformaciones de este. Los síntomas son el aumento de la frecuencia miccional, incontinencia urinaria y urgencia, dolor en el bajo vientre, ardor den la uretra al miccionar, coloración rojiza de la orina, turbidez, dolor lumbar, fiebre y una gama de síntomas generales; estos se presentan todos, o solo algunos, en mayor o menor grado.

La sugerencia es consultar a un médico, porque la conducta de automedicarse o pedir consejo a un vendedor de la farmacia puede llevar a errores terapéuticos basados en diagnósticos también errados, y a adquirir resistencia medicamentosa, por lo cual, podemos dejar de tener respuesta a los medicamentos en infecciones posteriores. Cabe destacar que la ITU es diferente a la vaginitis, que se da con molestias más bien genitales y/o flujos. El tratamiento será diferente, aunque son males que podrían coexistir.

La prevención es relativamente fácil. Todo adulto debe consumir, por lo menos, 2 litros de líquidos al día, si hay necesidades especiales, como excesiva temperatura, sudoración o diarreas, se debe aumentar ese volumen. No se debe retener la orina, se debe miccionar antes y después de la actividad sexual, además se debe tener una adecuada higiene genital, así como descartar problemas de malformaciones y cálculos del tracto urinario u obstrucciones si las infecciones son frecuentes.

El diagnóstico es a través de un examen completo de orina confirmado  por un urocultivo. Es importante asegurarse de que la infección fue adecuadamente combatida y la ausencia de síntomas no es una garantía de esto. Un alto porcentaje (25%) de infecciones asintomáticas (Bacteriuria asintomática) causa infección renal o generalizada, grave.

El mejor enfoque en este tipo de patológías, sin duda, es la prevención. En el Servicio de Salud, los esperamos para hacer un diagnóstico precoz y certero, así como incentivar una conducta preventiva.

Carmen Mere Hernández

Médico ginecóloga obstetra del Servicio de Salud PUCP