Punto Edu | Amenaza dulce: sobre las bebidas azucaradas

El consumo de bebidas azucaradas es muy difundido a pesar de los efectos negativos que estas nos pueden traer. Conoce más de ellas y controla tu consumo.

Llevar un estilo de vida saludable va más allá de hacer deporte o salir a correr por las mañanas. La vida sana implica realizar actividad física, pero también tener una adecuada alimentación. Y, para ello, es indispensable ingerir los líquidos adecuados a lo largo del día. En temporadas en las que el sol está presente con fuerza, nuestro organismo tiende a deshidratarse más y, por ende, requiere más agua. Sin embargo, muchas personas prefieren consumir gaseosas o jugos artificiales para calmar la sed, a pesar de que su alto contenido de azúcar puede generar enfermedades o traer consecuencias negativas de manera inmediata. ¿Sabes tú qué estás tomando?

Cifras de cuidado
• Del total de ingresantes a la PUCP durante el 2016-1, el 73.7% consume gaseosas y bebidas artificiales, algunos o la mayoría de días de la semana.
• Según una encuesta hecha en el 2016 a 1,394 trabajadores de la PUCP, el 68.19% consume gaseosa entre una y tres veces por semana.

En el 2015, luego de una larga consulta, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó una serie de recomendaciones con respecto al consumo de azúcar: como norma, no debería representar nunca más del 10% de las calorías diarias; lo que, en el caso de una dieta de 2,000 calorías, traza el límite en 50 g de azúcar o unas doce cucharadas de café.Esa es la cantidad de azúcar aproximada que suelen tener –y, en muchos casos, sobrepasar- las botellas de medio litro de gaseosa. Mantenernos dentro del margen de la recomendación de la OMS implicaría no consumir otro alimento o bebida azucarada durante el día. Asimismo, la OMS señala que, idealmente, el consumo de azúcar debería ser menor a 25 g por día.¿Cuánto consumo?

Pamela Baquerizo, nutricionista que trabaja con el programa PUCP Saludable, comenta que “muchas personas consumen jugos envasados en lugar de gaseosas porque creen que, como son de fruta -y la fruta es buena-, son mejores. Pero, en realidad, estos no tienen casi nada de fruta, o presentan igual o más azúcar que las gaseosas”. Por ello, recomienda consumir solo agua o refrescos preparados en casa con edulcorantes naturales. Además, si bien lo ideal es evitar el consumo de bebidas azucaradas en su totalidad, señala que aquellos a quienes se les dificulta este proceso pueden empezar reemplazando las gaseosas por versiones que presentan cero azúcar y dejarlas de consumir de manera gradual.

Consecuencias negativas

Guillermo Salazar, médico del Servicio de Salud, advierte que “la frecuente ingesta de bebidas azucaradas puede producir obesidad, diabetes, hipertensión, pérdida de control del hambre, caries, problemas en el hígado e incluso en el páncreas”. Además, en el caso de los estudiantes que se encuentran en un proceso continuo de aprendizaje académico, la nutricionista Pamela Baquerizo explica que el consumo excesivo de azúcar puede dificultar el proceso de retención de información nueva y afectar la memoria.

Fuente: Punto Edu Web