Punto Edu | Previniendo enfermedades cardiovasculares

Julio Demarini, cardiólogo del Servicio de Salud, habla sobre la dislipidemia, el colesterol y cómo prevenir las enfermedades cardiovasculares.

La dislipidemia o hiperlipidemia es una alteración de los niveles de colesterol y/o triglicéricos en la sangre, los cuales constituyen un factor de riesgo importante en el desarrollo de enfermedades a nivel de las arterias que irrigan el corazón  u otro órgano. A las personas les preocupa el padecer o morir de una enfermedad cardíaca, pero muchas de estas desconocen los principios básicos para evitar estas enfermedades.

Existe el colesterol LDL o llamado también “colesterol malo”, el cual contribuye a la formación  de placas en las arterias; y está el colesterol HDL o “colesterol bueno”, el cual ayuda a remover el depósito de grasa en las paredes de los vasos sanguíneos, retirando los niveles de LDL de las arterias. Los triglicéridos son otro tipo de grasa que también está considerada  como un factor de riesgo cardiovascular.

El aumento de colesterol en la sangre puede formar placas en las capas internas de las arterias, dificultando la circulación de la sangre en los vasos. Estas placas pueden romperse y generar coágulos, los cuales pueden obstruir las arterias del corazón o del cerebro causando infarto cardiaco,  accidentes cerebro vascular u otros, que están implicados en la disminución en el tiempo y la calidad de vida. No  debemos subestimar estos valores, aun en personas jóvenes,  sobre todo si está asociado a otros factores de riesgo como el tabaquismo y/o  la obesidad.

No sólo se debe tomar medidas para  mejorar los niveles de colesterol cuando estos están elevados;  sino también debemos  evitar que estos valores  se alteren; previniendo así el estar en riesgo de presentar enfermedades cardiovasculares.  Los hábitos de vida, y especialmente los factores dietéticos, cada vez tienen más importancia no sólo para mejorar los niveles de lípidos, sino también para prevenir o mejorar otros factores de riesgo cardiovasculares.

Asimismo, se recomienda realizar actividad física, entre 3 y 5 veces por semana, como caminatas, trotes, bicicleta, baile, aeróbicos o natación; consumir alimentos apropiados como frutas, vegetales, legumbres, cereales. Por otro lado, se debe evitar alimentos ricos en grasas saturadas como la manteca, las vísceras de animales, los embutidos;  y consumir grasas insaturadas, que ayudan a disminuirlos niveles del LDL y aumentar los de  HDL, tales como el pescado y aceite de oliva.  Los beneficios de la adecuada alimentación y el ejercicio son reversibles, de tal forma que de dejarlos, los logros alcanzados se irán perdiendo progresivamente.

Todas las personas que presentan dislipidemia deben realizar cambios en su estilo de vida aunque en algunas ocasiones no son suficientes, por lo que el médico adicionará  algún medicamento. El Servicio de Salud de la PUCP realiza el dosaje de estos valores en el laboratorio de ensayos clínicos. Del mismo modo, también brindamos una asesoría junto con el manejo coordinado entre el área médica, nutricionista y deportiva. Por ello, invito a la comunidad universitaria a acudir a nuestros servicios para prevenir esta y otras enfermedades.

Por:

Dr. Julio Demarini.

Cardiolólogo del Servicio de Salud PUCP.

Fuente: Punto Edu