Efemérides | Día Mundial de la Diabetes – 14 de noviembre

En el Día Mundial de la Diabetes se hace un llamado a la población a realizarse un diagnóstico temprano y tomar conciencia sobre el avance de este mal en el país.

La diabetes es una enfermedad crónica e irreversible donde el organismo mantiene niveles altos de azúcar en la sangre. Esta condición puede prevenirse y controlarse.

La diabetes tipo 2 es la más común y representa la gran mayoría de casos. En la actualidad, la diabetes es un importante problema de salud pública y una de las cuatro enfermedades no transmisibles (ENT) seleccionadas por los dirigentes mundiales para intervenir con carácter prioritario.

Según las estimaciones, 422 millones de adultos en todo el mundo tenían diabetes en 2014, frente a los 108 millones de 1980. En 2014 en las Américas, 62 millones de personas la padecían y se estima que para el 2040 serán 109 millones de personas si no se frena su avance considerando que entre el 30 y 40% de la población que sufre de diabetes está sin diagnosticar siendo además la cuarta causa de muerte en toda América.

Por otro lado, entre el 50 y 75% de las personas con diabetes no tienen los niveles de azúcar en sangre controlados. Lo que produce el aumento de riesgo de neuropatía, ceguera, enfermedad renal, amputaciones y enfermedades del corazón.

Otro factor importante ligado al avance de esta enfermedad es el nivel de gasto en salud asociado a la misma. Para el 2014, el gasto estimado fue de US$ 383 mil millones y para el 2040 se estima que se gastarán US$ 446 mil millones de dólares con las consecuencias previsibles para el empobrecimiento de los países y de las personas afectadas.

Según los Perfiles de los Países para la Diabetes 2016, de la Organización Mundial de la Salud, en el Perú el 2% del total de muertes en todas las edades es causado por la diabetes. Según la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar – ENDES 2015 – el 2,9% de la población de 15 y más años de edad fue diagnosticado con diabetes mellitus.

El Día Mundial de la Diabetes, tiene el objetivo de recordamos que si bien es una enfermedad crónica e irreversible, es prevenible manteniendo conductas saludables como un peso adecuado, aumentando el consumo de frutas, verduras y pescado, ingiriendo alimentos bajos en grasas, evitando el consumo de productos ultraprocesados y altos en calorías, realizando actividad física con frecuencia (30 minutos todos los días), preferir tomar agua en vez de bebidas azucaradas (gaseosas, zumos, etc.), no fumar y tener una buena calidad de sueño. Y de padecer ya la enfermedad se puede controlar con una alimentación saludable, practicando actividad física y la correcta toma de los medicamentos que el médico indique.

 

Dr. Guillermo Salazar Barturén

Médico de Emergecia – Servicio de Salud PUCP