Radio: ¿Cómo superar una ruptura amorosa?

Una ruptura amorosa generalmente nos genera un malestar emocional debido a la ansiedad que nos produce. En este sentido, es el apego hacia esa persona lo que nos dificulta poder “pasar la página”.

 

En #TuSaludEnLaPUCP hablamos con la psicóloga Wendy Quintasi sobre cómo superar una ruptura amorosa. Escucha aquí nuestro Podcast:


¿Qué son el “apego” y el “período de duelo”?

Todas las personas, cuando perdemos algo o a alguien importante atravesamos por un período de duelo, en  donde expresamos nuestros sentimientos; ya sean de frustración, cólera, decepción, tristeza, etc. Para luego poder aceptar, asumir y entender lo que nos ha pasado y, finalmente, poder seguir con nuestras vidas.

En este sentido, es importante entender lo que es el “apego”. Este término es utilizado en la psicología para designar las tendencias que tienen las personas para formar lazos afectivos, los cuales comienzan a crearse dentro de la familia, con nuestros padres y hermanos; para luego seguir formándose a lo largo de nuestras vidas con nuestros grupos de pares.

La formación de estos lazos nos brinda seguridad y protección; mientras que la pérdida de los mismos puede producir diversas emociones y ansiedad. Es por ello que cuando se acaba una relación importante, tenemos reacciones y sentimientos que nos pueden ser difíciles de procesar. A esta etapa se le denomina como “período de duelo” y presenta manifestaciones físicas (pérdida de apetito, insomnio, pesadillas, etc.), psicológicas (pensamientos negativos, tendencia a la auto culpa, etc.)  y conductuales (aislamiento).

¿Cuáles son los errores comunes post-ruptura?

Si bien es cierto que cada persona desarrolla el duelo de forma distinta, existen algunos errores típicos que se pueden mencionar:

El primero es comunicarse constantemente con aquella persona que se fue. Esto genera un duelo ambiguo: “lo perdí, pero todavía lo tengo”. Por lo que es necesario entender que esta actitud no es beneficiosa y que lo ideal es perder el contacto al menos por un cierto período de tiempo.

Evadir el período de duelo es otro error común. Es aquí en donde la influencia de los amigos es determinante puesto que, con la finalidad de ayudar, tienen cierta tendencia a querer distraer a la persona afectada de aquello que le hace mal, a través de fiestas, actividades que ocupen la mente de la persona o no permitiendo que se hable del tema. Existe, así, la idea equivocada de que si no se habla al respecto entonces no pasó; cuando en realidad es importante poder sentir, reconocer, procesar este dolor: entender que es válido y lícito sentirse triste y poder hablar sobre ello.

Finalmente, otro error importante es iniciar una relación inmediatamente después de haber terminado la anterior. Aquí, el concepto de “un clavo saca a otro clavo” se vuelve contraproducente puesto que no nos permite procesar adecuadamente el duelo y, al dejarlo “pendiente”, no nos permitirá relacionarnos adecuadamente con esta nueva persona.

Superar una ruptura nos ayuda a ser mejores personas para la próxima relación.

¿Qué debería hacer si aun no se supera una ruptura?

A mayor duración de la relación, mayor podría ser el tiempo requerido para superar una ruptura. Se podría hablar de 2 a 6 meses en promedio; sin embargo, hay personas que luego de mucho tiempo aun presentan los síntomas del duelo: no han vuelto a tener una relación o han tenido muchas pero el resultado nunca es satisfactorio. En este caso, lo más recomendable es buscar ayuda profesional pues un duelo no resuelto puede ser una carga muy pesada.

Cuatro pasos indispensables para superar una ruptura:

  1. Aceptar que ya se terminó la relación: No podemos tener una pérdida ambigua. Se recomienda recordar los motivos de la ruptura.
  2. Reconocer el dolor y trabajar en las emociones: Hablar sobre lo que me genera esta situación ayuda a procesar mis emociones.
  3. Re-adaptarse: Las relaciones más difíciles son las que duraron más tiempo puesto que te acostumbras a tener una rutina junto a aquel o aquella que ya no está. En ese sentido, tenemos que volver a adaptarnos a estar solos.
  4. Re-colocar emocionalmente: Tener presente que la relación que se terminó nos ha dejado aspectos rescatables, de aprendizaje, etc. con los cuales podemos madurar. Así, podemos darle a esa persona el lugar que le corresponde, cerrar el capítulo y seguir adelante.

 

Por: Ernesto Godoy y Fernando Velarde.

Redacción: Israel Cabrera.