Punto Edu | Alimentación estratégica: Comiendo sin privaciones

La alimentación es un factor que genera un gran impacto en el organismo de toda persona, puede provocar algunos males así como producir alto rendimiento físico e intelectual, potenciar las defensas y reducir la probabilidad de enfermedad al mínimo si la persona tiene antecedentes familiares desfavorables. Está demostrado que una  alimentación balanceada puede prevenir más de 15 enfermedades, entre ellas obesidad, diabetes, hipertensión, cáncer, anemia, etc. Por lo tanto, es importante asegurar una buena alimentación que aporte la cantidad adecuada y suficiente de nutrientes para que las células del cuerpo realicen el mejor  trabajo y el metabolismo sea el mejor posible, por esa razón, en la alimentación se debe tener en cuenta no solo la cantidad de combustible que ingresa sino también la calidad del mismo, ya que lo que ingresa al cuerpo genera un impacto que se refleja en el rendimiento celular.

Por ello, una dieta saludable debe considerar las porciones de alimentos que se consumen y los nutrientes que contienen estas porciones. Ambos dependerán delas características de la persona como el género, la edad, la actividad física que realiza o de si está buscando algún objetivo en especial como perder peso para mejorar su salud o ganar masa muscular. Es así que en toda dieta se pueden incluir todos los alimentos saludables, pero en unas porciones de acuerdo a las características de cada persona o al objetivo que busca. Una forma sencilla para saber qué alimentos y por qué pueden  incluirse en una dieta balanceada es aplicar lo que se conoce como grupos de alimentos.

Los alimentos se pueden agrupar de acuerdo al nutriente que contienen en mayor cantidad y así es como se tienen los grupos de alimentos que son tres: grupo energético (carbohidratos y grasas), grupo constructor (proteínas) y grupo regulador (vitaminas y minerales). El grupo indica la función principal de estos alimentos, pero pueden tener otras funciones, por lo tanto, se puede decir que todos los alimentos a excepción de los procesados son válidos dentro de un plan de alimentación siempre y cuando la cantidad sea la adecuada.

Todo alimento contiene una mezcla de macronutrientes y micronutrientes de los cuales los alimentos contienen algún nutriente en mayor cantidad como por ejemplo las lentejas que contienen carbohidratos pero también proteínas; el arroz, donde predominan los carbohidratos, pero contiene poca proteína y vitaminas del complejo B; los huevos, que contienen proteínas, pero también grasas; los frutos secos, contienen grasas junto con proteínas.

Los alimentos que no se consideran son los alimentos industrializados, que si bien pueden tener algunos pocas calorías, tienen una calidad nutricional pobre pues contienen mayor cantidad de azúcares, grasas o sustancias, como colorantes, preservantes, saborizantes, etc.  Dicho todo esto se puede comer menestras, papa, camote, arroz, fideos, pan, avena, tostadas, palta, aceitunas, frutos secos, aceites (oliva, sacha inchi, etc.), entre otros, pero en cantidades según lo que necesita la persona para mantener una salud óptima y un buen rendimiento.

Una dieta balanceada y bien asesorada garantiza que la persona logre sus objetivos, pues se alimenta bien y evita que se genere ansiedad, estrés o bajo rendimiento en sus actividades.

Por:

Lic. Ernesto Godoy.

Nutricionista.

Fuente: Punto Edu.