5 hábitos para rendir mejor

Hoy, lunes 16 de octubre, celebramos el Día Mundial de la Alimentación. Por ello, Ernesto Godoy, nutricionista del servicio, nos da algunas recomendaciones para tener un rendimiento óptimo a través de una buena nutrición y buenos hábitos.

1. SIEMPRE DESAYUNAR

El desayuno es el primer combustible que ingresa al organismo, mejora el rendimiento físico e intelectual de la persona y mantiene altos los niveles de energía durante el día. Mejora la memoria y la atención por el aporte de nutrientes que llegan al cerebro. Disminuye los niveles de ansiedad durante el día por su carga de nutrientes y además controla el apetito del día evitando comer de más. El desayuno debe estar muy bien balanceado y debe contener carbohidratos, proteínas, grasas saludables, vitaminas y minerales. Cuando no se desayuna disminuye la producción física e intelectual.

2. COMER FRUTAS Y VERDURAS

Las frutas y verduras contienen altas cantidades de vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes. El contenido de carbohidratos es moderado a bajo y cumplen una función energética. Además la mayoría de frutas y verduras contienen alto porcentaje de agua lo que favorece a la hidratación del organismo. Las vitaminas y minerales tienen la función de regular los procesos bioquímicos del cuerpo generando un ambiente celular óptimo que se manifiesta en mucha energía, buena regeneración de tejidos y eficacia en la desintoxicación del cuerpo. La fibra favorece al sistema digestivo, reduce los niveles de colesterol y regula la absorción de los azúcares y de las grasas. Los antioxidantes previenen el daño de las membranas celulares retardando el envejecimiento celular.

3. ACTIVIDAD FISICA

La actividad física aumenta el nivel de energía de la persona, aumenta la fuerza, la potencia, le velocidad y la resistencia muscular. Mejora la capacidad aeróbica y estimula el sistema de desintoxicación del cuerpo potenciando el trabajo celular. También reduce los niveles de colesterol, triglicéridos y de glucosa.  Disminuye los niveles de estrés, ansiedad y combate la depresión elevando el estado de ánimo. La actividad física produce pérdida de reservas grasas del cuerpo, reduce considerablemente el porcentaje de grasa y estimula a los músculos generando tono, fuerza y aumento de masa muscular. Mejora la función cerebral aumentando los niveles de atención, concentración y memoria debido al mayor riego sanguíneo del sistema nervioso y el sistema inmunológico se potencia aumentando todas las defensas del cuerpo.

4. HIDRATACION

Entre el 50 al 60% de nuestro organismo es agua. El 79% del corazón es agua, el 75% del músculo es agua, el 74% del cerebro es agua. El agua es el medio de transporte de todas las sustancias del cuerpo. El agua regula la temperatura corporal eliminando el exceso de calor, lubrica las articulaciones y la cavidad abdominal y forma parte de todos los fluidos del cuerpo incluyendo a la sangre. Tiene una función metabólica ya que participa en muchas reacciones químicas como el metabolismo de proteínas, carbohidratos y grasas. La deshidratación reduce el rendimiento físico e intelectual, se reduce la fuerza y la resistencia, los procesos cognitivos pierden eficacia y se favorece el acúmulo de toxinas dentro del cuerpo debido a que los riñones trabajan menos y se produce menos sudor.

5. DORMIR BIEN

Existen tres teorías importantes que explican la importancia del sueño, la teoría reparativa en la que nuestro organismo se restaura y se revitalizan todas las funciones del organismo. Durante el sueño, por ejemplo, se libera la hormona del crecimiento que produce la regeneración del cuerpo y la síntesis de proteínas. La teoría evolutiva nos dice que el acto de dormir hace que ahorremos energía para nuestras actividades diarias y finalmente la teoría de la consolidación del aprendizaje en la que durante el sueño se fija la información que se ha aprendido durante el día, además el sueño permite que el cerebro esté apto para almacenar nueva información. Un sueño adecuado reduce los niveles de ansiedad y estrés de la persona mejorando el comportamiento y el estado de ánimo, mejora la memoria y la atención almacenando mejor la nueva información y mantiene buenos niveles de energía durante el día. El sueño también mejora el sistema de defensas del cuerpo reduciendo la probabilidad de enfermedades como los resfríos y la gripe.

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