Infecciones respiratorias

¿Qué son infecciones respiratorias?

Afecciones causadas por agentes biológicos a cualquier nivel del aparato respiratorio. De acuerdo con su localización, diferenciamos dos grandes grupos: infecciones de vías respiratorias superiores y de vías respiratorias inferiores.

Infecciones de vías respiratorias superiores

Resfriado común

El resfrío representa la infección respiratoria viral más común a cualquier edad, con mayor prevalencia en niños y ancianos. Este se transmite por contacto directo, a partir de las secreciones respiratorias (pequeñas partículas eliminadas al hablar, toser y estornudar).

  • Los síntomas son dolor de cabeza, congestión nasal, malestar general y fiebre.
  •  El diagnóstico se da por medio del examen clínico y el tratamiento es sintomático.

Sinusitis

Proceso inflamatorio de los senos paranasales (cavidades aéreas al interior de los huesos de la cara), su origen es de tipo viral, bacteriano o alergico.
La mayoría surge como complicación bacteriana, por resfrío común, o también por transmisión de infecciones de vecindad (dientes).

  • Los síntomas consisten en dolor de cabeza (frente, nariz y pómulos)  y obstrucción, rinorrea (destilación nasal de moco o agua), congestión nasal y fiebre.
  • El diagnóstico se realiza a través del examen clínico y, de ser necesario, exámenes radiológicos.
  • El tratamiento está dirigido a tratar la infección del foco causal; si es por infección, se realiza por medio de antibióticos.

Faringitis

Proceso inflamatorio agudo de la mucosa faríngea, suele ser de origen viral o bacteriano.
Síntomas dolor de garganta, dolor al pasar alimentos y suele ser de intensidad variable.

  • Se diagnostica a través del examen clínico.
  • Si se sospecha de infección bacteriana, se debe añadir antibiótico; de presentarse dolor, agregar antiinflamatorios.

Laringitis

Inflamación de la laringe y de las cuerdas vocales, asociada con ronquera o pérdida de la voz. Los virus son su etiología más frecuente, puede también originarse por una infección bacteriana o por complicaciones de resfriado común,  bronquitis,  gripe.
Los síntomas más frecuentes son ronquera, fiebre e inflamación de glándulas del cuello.
Se diagnostica a través del examen clínico. El tratamiento es sintomático acompañado por reposo de voz.

Infecciones de las vías respiratorias  inferiores

Bronquitis aguda

Proceso inflamatorio de  traquea y bronquios. Se asocia generalmente con infecciones  de vías respiratorias superiores. La etiología es fundamentalmente viral y, en una pequeña proporción, bacteriana.  Los síntomas son tos (con o sin expectoración), fiebre, malestar general.

El diagnóstico se realiza a través del examen clínico que generalmente es  normal y la radiografía de tórax.  Si se sospecha  de infección bacteriana, añadir antibióticos. Se recomienda dar expectorantes, fluidificantes o antitusígenos, según el caso.

Neumonía

La neumonía es una infección de los pulmones causada por bacterias o  virus. Los sacos de aire de los pulmones se llenan de pus y líquido, que dificulta que el oxígeno llegue a la sangre; por lo tanto, las células del cuerpo no pueden funcionar bien. Debido a esto y a la diseminación de la infección por el cuerpo, la neumonía puede causar la muerte.

Los síntomas más comunes son fiebre, tos productiva, dolor torácico al respirar y toser, dolor de cabeza, malestar general, dificultad al respirar.

El diagnóstico se realiza a través del examen clínico, radiografía de tórax o cultivo de secreción.

Enfermedad grave en niños y adultos mayores que puede llevar a la muerte si no se diagnóstica.

Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)

La enfermedad conocida por las siglas EPOC consiste en la obstrucción persistente de las vías respiratorias y puede aparecer en forma de dos trastornos diferentes: el enfisema y la bronquitis crónica. Ambas enfermedades están vinculadas y suelen presentarse simultáneamente o una acaba provocando la otra.

La bronquitis crónica se caracteriza por la inflamación persistente del revestimiento interior de los bronquios con presencia de tos y expectoración. Por otro lado, el enfisema se caracteriza por la incapacidad de los sacos alveolares por desinflarse completamente y, por lo tanto, no puede llenarse con aire nuevo para garantizar una adecuada provisión de oxígeno al cuerpo.
Los síntomas de la EPOC son dificultad para respirar (disnea) y tos leve persistente que puede o no producir mucosidad. Según progresa la enfermedad, la dificultad para respirar puede limitar la capacidad de la persona para llevar a cabo su actividad diaria.

“El factor principal de la causa del EPOC es el tabaco”

Los afectados por la enfermedad pulmonar obstructiva crónica están más expuestos al riesgo de desarrollar cáncer de pulmón e influir en el desarrollo de problemas cardiacos.

Los principales afectados por la enfermedad son las personas expuestas a dos factores externos que contribuyen en mayor medida a su desarrollo: fumar y trabajar en ambientes contaminados (mineros, metalurgistas, etc.)

El diagnóstico de la EPOC se da a través del examen clínico. A menudo, para confirmar el diagnóstico, se necesitan pruebas funcionales y radiológicas del pulmón.

El tratamiento depende del estadio de la enfermedad.

El pronóstico en estadios severos o graves de la enfermedad es malo.

Tuberculosis

Enfermedad infecciosa producida por el Micobacteryum Tuberculosis.  Afecta principalmente a los pulmones y puede extenderse a otros órganos. Esta enfermedad se propaga por el aire mediante pequeñas gotitas  de secreciones de tos o estornudos de personas infectadas.

Los síntomas frecuentes son tos persistente de más de 15 días (alta sospecha de tuberculosis), pérdida de peso, sudores nocturnos, cansancio, fiebre.
Diagnóstico, además del examen clínico, y según la normativa del programa de TBC, se debe sospechar de todo paciente que presente tos por más de quince días. Se debe realizar: radiografía de tórax, BK en esputo, cultivo de esputo o prueba de tuberculina.

El tratamiento se basa en la normativa del programa y en los antibióticos recomendados por el mismo. La ingesta del tratamiento debe ser diaria, supervisada y bajo evaluación médica constante.

Con el cumplimiento del tratamiento adecuado, la tuberculosis se cura; de lo contrario, puede crear resistencia a los fármacos y, posteriormente, la muerte.